Qué es la meditación y cuáles son sus beneficios

mujer meditando

Así como la dieta y el ejercicio, la meditación es una técnica que forma parte de un estilo de vida saludable. Esta se enfoca en un entrenamiento de la mente y sus procesos cognitivos y emocionales para mantenerlos en consonancia con las funciones del cuerpo y las reacciones que exteriorizamos. Muchas culturas y religiones han adoptados estilos propios de meditación para mejorar su conexión y desarrollo espiritual. Además, la ciencia también ha presentado evidencias de los efectos positivos de la meditación para la mente y el cuerpo.

Meditar se trata de trabajar la mente, conducirla a un grado de consciencia específico, que lleva a explorar los contenidos mentales, conocerlos, dominarlos y utilizarlos eficientemente.

Existen varios tipos de meditación

Una de las culturas más conocidas por su meditación es la budista. Los practicantes de este tipo de meditación realizan ejercicios que llevan a la mente a enfocarse por completo en el presente, haciendo a un lado las interferencias externas (ambientales), o internas (recuerdos y emociones). Para los budistas, meditar efectivamente es ser dueños de la mente y controlar sus procesos, no dejarse llevar por las reacciones impulsivas, conectarse al espíritu positivo y liberar los pensamientos negativos.

Además de la budista, existen otros tipos de meditación como la zen, la tonglen o la vipassana, cada uno con técnicas particulares y específicas que llevan a alcanzar el equilibro entre mente y cuerpo satisfactorio.

El mindfulness, o meditación de la consciencia plena es otro tipo de meditación empleado en muchas terapias psicológicas para tratamiento de fobias y otros tipos de ansiedad. En un sentido profundo, se trata de una filosofía de vida, donde la autoaceptación, la compasión, el enfoque en el presente, y la percepción libre de prejuicios son las bases.

La meditación de la consciencia plena te permite conocerte, aceptarte y conducirte en armonía, libre de culpas, dudas u otras ataduras.

Beneficios de la meditación

Muchos estudios observacionales en psicología, psiquiatría y otras áreas investigación del comportamiento humano, han reportados evidencias de los efectos positivos de la practica regular de la meditación en las personas. Algunos de estos beneficios son los siguientes:

  • Evita los efectos negativos del estrés crónico, en especial cuando se acompaña de cuadros de depresión, ansiedad y desatención.
  • Mejora la actividad de vigilancia y protectora del sistema inmunológico para prevenir infecciones y enfermedades.
  • Mejora el desempeño cognitivo. La meditación ha demostrado ser efectiva para ayudar en las tareas de atención, las funciones ejecutivas, el razonamiento lógico, la inteligencia fluida, el razonamiento y la organización.
  • Aumenta el umbral del dolor al modificar el procesamiento cerebral de las sensaciones, por lo que es una terapia alternativa usada en enfermedades de dolor crónico como en casos de artritis, osteoporosis, fibromialgia, lumbalgia.
  • Mejora la empatía, el altruismo y las relaciones interpersonales.
  • Promueve la aparición de pensamientos positivos ayudando en los procesos de cambio y adaptación.

Por qué practicar la meditación

Dados los beneficios de la meditación, es altamente recomendable incorporarla e nuestra rutina de todos los días, para optar por un estilo de vida más sano y con mejor calidad. Llevar una práctica seria y constante de la meditación es una conducta que enriquecerá tu mente, te ayudará a conocer tu cuerpo y a controlar tu energía y la manera en como la enfocas en tu vida.

La sociedad moderna y su estilo de vida demandante, apresurado, y cada vez menos comprensivo, requiere de personas más flexibles, enérgicas, razonables y adaptables, capaces de asumir los retos, resolverlos y mantener un balance entre mente y cuerpo satisfactorio. En estos aspectos es donde ayuda la meditación.

Para comenzar es muy fácil, meditar no requiere que cambies tu rutina, ni que agregues horas extra al día.

  • Puedes iniciar con cinco minutos en la mañana, justo después de despertar, y a medida que progresas, aumenta hasta quince o veinte minutos diarios. Si lo prefieres, puedes hacerlo también en la noche, luego de tomar un baño antes de ir a la cama.
  • Escoge un ambiente tranquilo y sereno, puede ser tu habitación o tu lugar favorito de la casa. Así mismo puedes decorarlo con flores, aromatizantes, velas o alguna música suave, todo aquello que despierte sensaciones positivas.
  • Adopta una postura que te sea cómoda, en la que tu cuerpo libere tensiones y puedas permanecer concentrado en la respiración, en la atención dirigida, sin distraerte con las incomodidades.
  • Aliméntate bien, mantén buenos hábitos de sueño y haz ejercicio regular; esto también ayuda a que la energía que fluya en tu cuerpo se maximice y sea más positiva.

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